BADALA HOME

 


 


 
 
     
 


El Club de Amigos de José
 es un grupo de amigos con el objetivo humanitario de recaudar fondos para ayudar al 3er Mundo.
Apelamos a la buena voluntad de las personas, solicitando colaboración para este proyecto solidario con los que no han tenido la suerte, como nosotros, de nacer en un país occidental.
En concreto estas ayudas las canalizamos a través de un misionero español: El Padre José García  González, quien ha llevado a cabo su labor apostólica y social en Zimbabwe durante casi 50 años, ayudando a los más pobres entre los pobres; niños, enfermos, ancianos, etc.
En el año 1974 hicimos un viaje a Rhodesia del Sur –Zimbabwe actualmente- dos amigos de Burjassot, para visitar a José y hacerle llegar ayuda médica que se había recogido en laboratorios farmacéuticos.
En los años sucesivos un grupo de amigos, conocedores de la labor que José estaba desarrollando, le enviábamos ayuda, a escala particular.
En el año 1995 decidimos aprovechar su estancia en Madrid para reunirnos con él un numeroso grupo de amigos, gran parte de ellos personal de Iberia. Nos reunimos a cenar y decidimos llevar sobres anónimos con la aportación que quisiera cada uno.
Al año siguiente decidimos que todos los años nos reuniríamos bajo la denominación de CLUB DE AMIGOS DE JOSÉ.
En Burjassot, algunos amigos y familiares comenzaron a ayudar a su vez y en el año 1998, cuando vuelve José a España, decidimos aprovechar su estancia para institucionalizar la Cena en Burjassot. Aquél primer año nos reunimos unas 25 personas y recogimos alrededor de 300.000 pesetas. En años sucesivos se ha visto incrementado notablemente tanto el número de asistentes como el importe de la recaudación.
El crecimiento de este colectivo se debe a la certeza de que nuestras aportaciones llegan íntegras a su destino, sin sufrir quebranto alguno en gastos de gestión o administración, y que son empleadas estrictamente en ayudar a quienes, por desgracia, no tienen otra alternativa. Probablemente también se debe al desengaño en algunas organizaciones, cuyos gastos de gestión, hacen que se dispersen las ayudas notablemente.
La diversidad de campos de actuación: los niños huérfanos a causa del SIDA, hogar de ancianos, las familias del escalón más bajo de la pobreza, que José comparte con otros misioneros (Alejandro Alapont, natural de L'Alcudia; José Luis Ruiz de Soria; Frances Woolman, religiosa irlandesa y muchos más), destinatarios en la actualidad de nuestra ayuda, satisface ampliamente las expectativas de los participantes.
El grupo de personas que formamos el Club esperamos continuar con este proyecto, contando con el aumento importante de amigos que desean participar activamente.
El país está cada vez más hundido económicamente debido a la corrupción creciente y la falta de inversiones internacionales y, lo que es peor, afrontando una terrible hambruna causada por la persistente sequía.
Cada año, conseguimos entre todos que este evento anual supere con creces el éxito del anterior. Con nuestra aportación damos hogar a los ancianos, salud a los enfermos, comida a los hambrientos, vestimos a los desnudos y abrimos una puerta a la esperanza dando educación a los más jóvenes que tienen una gran tarea por delante.

 
   
 

JOSÉ GARCÍA GONZÁLEZ


Nació en Madrid el 1 de Junio de 1930. Ingresa a muy corta edad en el Colegio de la Diputación de S. Fernando, ya que sus padres se encontraban separados. En 1936 es evacuado a Valencia, concretamente a Burjassot, donde lo acoge una viuda, Dña. Mercedes Alonso Coll con tres hijos: Vicente, Vicenta y Mercedes. Dña. Mercedes, trabaja en la recolección de la naranja y como zurcidora a domicilio. José pasa en Burjassot los tres años de la guerra civil, en medio de las grandes necesidades económicas que todos sufrían, hecho que le marcará para siempre; pero rodeado del cariño de toda su familia de acogida y de todas aquellas personas que le rodean. Terminada la guerra, es trasladado a Madrid en contra de su voluntad donde ingresa de nuevo en el Colegio, regresando a Burjassot por vacaciones. En su juventud decide ingresar en el Seminario de Madrid, donde por proximidad alfabética coincide con D. Agustín García Gasco y Vicente, actual Arzobispo de Valencia. Durante todos estos años su vinculación a su familia, y amigos en Burjassot permanece viva. Se ordena sacerdote el día 26 de Mayo de 1956, en Madrid y decide de inmediato hacerse misionero, ingresando en el Seminario Nacional de Misiones Extranjeras. En el año 1957 es enviado a África del Sur, concretamente a Pretoria. Dos años más tarde es enviado a Rhodesia del Sur (actualmente Zimbabwe), donde desarrolló su labor desde entonces. Su labor en el continente africano es interrumpida por un periodo de tres años en el que es enviado a Italia. En la Universidad Gregoriana de Roma estudia antropología y adquiere el doctorado con su tesis sobre El Matrimonio Africano. Habla inglés, francés e italiano, además de la lengua zulú de la tribu con la que trabaja. Su labor la desarrolla especialmente con los ancianos, los niños huérfanos del SIDA y con las personas que pertenecen a un escalón más bajo que la pobreza: los miserables. El 26 de octubre de 2001 es nombrado por unanimidad hijo adoptivo de Burjassot por la corporación municipal. Su quehacer cotidiano y el espíritu que le anima puede, quizá, condensarse en estas dos frases que una vez le escuchamos: “Durante mi niñez y mi juventud, sufrí tanta hambruna, que me quedé marcado para siempre. Así que decidí hacer todo lo que estuviese en mis manos para remediar el hambre de toda la gente a mi alrededor”.   "A unos les enseño a pescar; pero a los ancianos y decrépitos que no pueden sujetar la caña por sí mismos, o les doy el pez, o se mueren de hambre".

En la actualidad reside, por motivos de salud, en la residencia de ancianos que el Instituto Español de Misiones Extranjeras (I.E.M.E.) tiene en Madrid y desde donde dirige y canaliza las ayudas.

 

 
   
 

BADALA HOME, significa “hogar de ancianos”. Uno de los destinos de nuestro proyecto.

Solo y abandonado por su familia,
toda su hacienda estaba en el hatillo.
Así las recogí en la selva:
Ancianas, abandonadas, sin comida, sin higiene...
El Hogar de ancianos "Badala Home".
 
 

Allí residen 24 ancianos y 6 ancianas. Son personas abandonadas o sin familia, sin ningún recurso. Se les proporciona casa, alimentación, ropa,  higiene y asistencia médica. En “Badala Home” viven con dignidad hasta el fin de sus días.

 

 
   
    Además de financiar el hogar de ancianos "Badala Home", donde residen con dignidad 30 ancianos desamparados hasta el fin de sus días, también colaboramos en el sostenimiento de un orfanato para niños seropositivos "Lubhancho", en una situación cada vez más precaria.

También hemos participado en la construcción de dos pozos para sacar agua potable en Dete y Kamativi.

Un pozo se construyó en Dete, está ubicado en el centro de formación permanente. La gente de los poblados vecinos viene también a por agua cuando falla el pozo que les hizo el ayuntamiento –lo que sucede con frecuencia-, entonces el número aumenta considerablemente.

 
El otro pozo, es para el Hospital de Kamativi a unos 60 Km. de Dete. Kamativi era un pequeño centro minero –minas de estaño– que se cerró hace unos 15 años por las adversas condiciones socio-económicas del país. El cierre de la mina provocó también el cierre del Hospital dejando a la gente de los alrededores sin atención médica.
 
       
   
 
 

ZIMBABWE

Organismos regionales advirtieron en septiembre que Zimbabwe era el país que estaba en peores condiciones, entre los afectados por el hambre.

La invasión de granjas propiedad de campesinos blancos autorizada por el gobierno de Robert Mugabe y la posterior inestabilidad política sería la principal causa de la baja de producción.

Las lluvias también jugaron su papel, sobre todo en el sur del país.

Seis millones de personas están en riesgo y ha surgido evidencia de que el gobierno bloquea la ayuda en las zonas donde la oposición es mayoría.

Zimbabwe tiene el mayor índice de infección de VIH/SIDA entre todos los países afectados por la falta de alimentos.